Nos ponemos pibones: cosmética casera

 

portada

 

Desde que las Umidoris entramos en la treintena nos ha dado por cuidarnos un poco, comer mejor, hacer ejercicio y darle caña a estos cuerpazos que nuestros padres nos han dejado en herencia.

 

Hoy os traemos una mascarilla casera y un exfoliante corporal muy fáciles de hacer y muy resultones. Con ingredientes básicos de cualquier despensa y al alcance del más escueto de los bolsillos.

Un par de consejillos para empezar:

Antes de aplicaros cualquier mezcla casera que hagáis, os aconsejamos testarla en la muñeca, por si vuestra piel es sensible y así evitar sufrir algún tipo de reacción.

La exfoliación hay que hacerla siempre de forma suave y en círculos, no me seáis animales.

Siempre, siempre, siempre, después de cada exfoliación tenemos que aplicar un hidratante en la piel.

 

Mascarilla exfoliante de miel y azúcar moreno

 

 

Ingredientes:

  • Una cucharada de azúcar moreno
  • Una cucharada de miel

 

1

 

La miel tiene propiedades antibacterianas e hidratantes y es un humectante, que atrae la humedad del aire a la piel. El azúcar moreno es rico en vitamina B y un excelente agente exfoliante que elimina las células muertas de la piel que hacen que tu piel se vea y sienta seca y escamosa.

Y juntos nos dejarán la cara como las de los angelitos del cielo, o cuanto menos, un poco más presentable.

 

2

 

El procedimiento es sencillo, en un botecito, o bol pequeño mezclamos la misma cantidad de azúcar moreno que de miel, en este caso, con una cucharada de ambas nos llegará.

 

3

 

Aplicaremos sobre la cara, con suaves movimientos circulares y dejaremos reposar durante 15-20 minutos en los que vuestra cara parecerá un bombón crocanti.

 

4

 

Exfoliante corporal de café

 

Ingredientes:

  • Café molido o posos de café
  • Aceite de oliva o aceite de almendras

 

5

 

El café contiene cafeína (os acabamos de descubrir América) y la cafeína es la base de todas las cremas anti-celulíticas, así que si tenéis la conocidísima piel de naranja, os encantará este remedio.

 

7

 

Coged un recipiente de cristal para hacer la mezcla y colocad en él el café molido, agregad poco a poco el aceite que hayáis elegido, ya sea el de oliva o el de almendras. Ambos son ideales para hidratar y nutrir la piel, por lo que la elección es cuestión de gustos. Removed la mezcla con la cuchara hasta obtener una especie de pasta bastante espesa.

 

8

 

Lo ideal es aplicarlo durante la ducha, pues debido al vapor los poros de la piel se encuentran bien abiertos y penetrará mucho mejor en las áreas a tratar. Aplícalo dando un masaje con movimientos circulares sobre aquellas zonas del cuerpo que desees exfoliar.

 

9

 

Después de usar el exfoliante de café, retiradlo con agua tibia y cuando salgáis de la ducha, no olvidéis aplicar una crema hidratante o humectante para mantener la piel en buen estado. Repetid la exfoliación una o dos veces por semana para obtener buenos resultados.

 

Esperamos que lo probéis y que os gusten. Nosotras, nos despedimos por hoy, que vamos a sacar de paseo estas caritas y estos cuerpazos exfoliados.

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